lunes, 31 de marzo de 2008

En el ocaso

Quiero tomar lo bueno del pasado;
lo mezclaré con el presente
para ver si ese futuro,
será igual que en nuestra mente.

Petición

Hace unas horas llegaron dos mensajes con el mismo contenido a mi bandeja de entrada. Uno enviado por Melissa y el otro por Mariana. El texto decía lo siguiente:

Tras cerca de 50 años de dominio chino, ahora los tibetanos piden ayuda al Mundo por un cambio.

La violencia se propaga por toda la región y el régimen chino toma una decisión crucial: o medidas más severas o el diálogo. El presidente Hu Jintao tiene que saber que lo "Hecho en China" se seguirá exportando y los Juegos Olímpicos en Beijing recibirán apoyo mundial sólo en caso de que se elija el diálogo. Sin embargo, será necesario que la gente ejerza una descomunal fuerza global para poder captar su interés. Haz click para firmar; ¡en sólo 4 días hemos juntado más de un millón de firmas!

Pues bien, di click en el enlace y ayude firmando esa petición, aunque después me quedé pensando en el texto del mensaje. La palabra 'diálogo' no creo que signifique mucho para el gobierno chino. Para ellos Taiwan sigue siendo una de sus provincias, y sus habitantes siguen considerados como refugiados. Les tienen restringido a sus habitantes el uso de la red eliminando cualquier indicio negativo de lo que ocurrió en Tiananmen al buscar en Google.

Citando nuevamente al mensaje "...lo 'Hecho en China' se seguirá exportando y los Juegos Olímpicos en Beijing recibirán apoyo mundial sólo en caso de que se elija el diálogo." ¿Realmente queremos que lo 'Hecho en China' se siga exportando? Si las exportaciones chinas cesaran, las economías locales progresarían... Si el gobierno chino usara represión militar en el Tibet, entonces la postura de la comunidad internacional cambiaría con respecto a China ocasionando que su economía comience a decaer...

Eso me pone a pensar en si debemos usar al Tibet como víctima para obtener un bien común, o si debemos hacer caso a nuestro deseo de paz y tolerancia entre todos, apoyar el dialogo y seguir sufriendo como consecuencia el embate de los productos chinos que quitan empleos a ciudadanos de todo el mundo, no solo de este país. Realmente quiero que esto se soluciona de manera pacífica, pero a la vez quiero que la maquinaria económica china aminore su marcha. La actitud del gobierno chino me remite a Hitler y su teoría del espacio vital. En Alemania era una cosa, pero ¿en China? ¡Por favor! ¡Tienen demasiado espacio en su territorio como para querer arrebatar el Tibet y Taiwan a sus pobladores! ¿Lo hacen solamente por joder? ¿O lo hacen porque quieren más poder?

Los invito a firmar su petición para tratar de resolver esto de manera pacífica dando click en el siguiente enlace:

http://www.avaaz.org/es/tibet_end_the_violence/98.php/?CLICK_TF_TRACK

P.D. Si los chinos usaran la represión militar, entonces no me queda más remedio que apoyar la experimentación con humanos. De cualquier manera, chinos hay muchos... y algunos desean la muerte por las condiciones tan jodidas en las que se encuentran.

jueves, 27 de marzo de 2008

Te extraño sin que te hayas ido

Sin decir nada, adulaste mi falta de inteligencia y criticaste mi apatía. Reprendiste mis acciones y cercenaste mis ilusiones. Infundiste en mi miedos y aumentaste mis dudas. Y ahí estás cada día tensando las circunstancias, obligándome a retractarme de esos primeros juicios, influyendo en mi biografía de maneras que ni imaginas, recurriendo a recuerdos de permanente estadía.

Construyes en mi mente el futuro perfecto, pero a la vez destruyes cualquier indicio de eso. Dudo que aquella ubicación, tan constante y cotidiana, sea fruto del azar. ¿Cuánto das por mis palabras? ¿Cuánto valen mis sentimientos? Me basta un poco de aire fresco... respirar el dulce aroma... escuchar tu voz algunas veces...

Las súbitas ausencias se han vuelto más comunes, y creo que esto seguirá así y no hay remedio. Todo evoca el retrato de quien viaja y ha avanzado mil kilómetros en una carretera equivocada, y que al darse cuenta de su error desea tomar una desviación... pero al mismo tiempo no deja de preguntarse a que lugar le llevará esa carretera equivocada.

La Historia la escriben los ganadores... pero, aun así, yo quiero escribir mi versión.

martes, 25 de marzo de 2008

Espíritus arcaicos

Cara a cara nos encontramos un campo de batalla desierto. El sol estaba por ponerse. Vi tus ojos llenos de determinación, aunque también vi que no deseabas matarme. No se que hayas visto tu en mis ojos, pero deseaba que todo terminara pronto para que nos fuéramos de ahí sin hacernos daño. Sabía que la pelea debía efectuarse, eso jamás lo dudé... pero aun así me rehusaba a hacerte daño. Escuchamos como pasaba el viento y nos dedicamos una última sonrisa antes de comenzar.

Nos retiramos unos 30 metros de distancia uno del otro para poder convocar a nuestros combatientes de antaño. Cerré mis ojos y de mis memorias saltaron al campo cuatro espíritus amarillos que se colocaron alrededor de mí. Sus caras aun eran de humo, pero al cabo de unos segundos se fueron definiendo. Me saludaron de una manera arcaica y tardé un poco en reaccionar.

Volví a mirar donde estabas. Te acompañaban espíritus rojos, y superaban por mucho en número a mis espíritus amarillos. Sentí un poco de miedo pero aun así avancé. Confié en mis combatientes y creí que esos espíritus rojos que te acompañaban serían fáciles de vencer. Me equivoqué. Mis combatientes lucharon arduamente y dieron todo de sí mismos, pero terminaron desvaneciéndose en polvo. No logré derrotar a un sólo espíritu rojo. Me habías vencido, y estaba tendido en el suelo.

Corriste hacia donde estaba y te inclinaste. Me diste la mano y me ayudaste a levantarme. Lo que había deseado se había cumplido: nadie te hizo daño. Te miré e iba a despedirme, pero me interrumpiste. Me dijiste que ahora mi color sería rojo y que no me alejaría de ti nunca más.

lunes, 24 de marzo de 2008

¡Estoy harto!

Estoy harto de no poder acomodarme...
... de ser incapaz de alegrarme...
... de tener que planear cada instante...
... de la belleza arrogante...
... de no ordenar mis ideas...
... de entes sin chimeneas...
... de descansar del descanso...
... de las almohadas de ganso...
... de la muerte cercana a los amigos...
... de esos inviernos sin abrigos...
... de la duda que represento...
... del instante que estoy viviendo...
... del suplicio de la amargura...
... del escondite de la dulzura...
... del juego acelerado...
... del fuego improvisado...
... de la huída sin sentido...
... de las variables en el nido...
... de la luna y el destino...
... de recorrer este camino...
... de no despertar de mis sueños...
... de esos escolios risueños...
... de tener siempre una razón...
... de no encontrar explicación...
... de llorar por mis errores...
... de rogar por mis temores...
... de soñarme en tu futuro...
... de vivir en el apuro...
... de que nadie me visite...
... de que al silencio le grite...
... de la ayuda invisible...
... de mi hábito intangible...
... de tu caja de cristal...
... del instinto animal...
... del calor que ahora me agobia...
... de que incremente mi fobia...
... de la risa del traidor...
... de mi espacio acogedor...


...pero sobre todo, estoy harto de no poder hablar un momento contigo a solas.