domingo, 9 de marzo de 2008

Robo onírico

El sueño que está a continuación lo tuve hace una semana mientras estuve en Irapuato en casa de mis tíos. Creo que se parece más a 'Constructores Lunares' que a los otros dos porque contiene eventos graciosos. Sin más preámbulo, aquí está:

◊ ◊ ◊

Desperté en mi cuarto. No había nadie en mi casa y luego de ir a desayunar regresé a la computadora a ver quién estaba conectado. Empecé a platicar con Poul para ubicarme:

Lalo: ¿Qué pasó?¿Sabes a dónde fue mi familia?
Poul: Pues no, pero la última vez que te vi fue hace dos años.
Lalo: ¿Qué? ¡Pero tuvimos clase ayer!
Poul: No, ya hace tiempo que terminamos la carrera. Estuviste dormido.
Lalo: ¡Vaya! ¿Y que ha sido de los demás?
Poul: Te sorprenderás. Caballo se fue a no se donde...
Lalo: ¿Y Galerías sigue en Guadalajara?
Poul: No, lamentablemente murió. Y ahora si es en serio.
Lalo: ¡Madres!... ¿Qué pasó con Irapuato?
Poul: Ahora es dueño de residencias, le va bien.
Lalo: ¡Woooo! ¿Y Luigi?
Poul: Desapareció en un helicóptero.
Lalo: ¿Murió en un accidente de helicóptero?
Poul: No, desapareció... ahora hace magia.
Lalo: ¿Y que pasó con Melissa?
Poul: De ella nadie sabe nada

Luego de eso bajé a la cocina y tomé un café que me supo muy agrio. Encendí la tele para ver las noticias pero vi que la imagen estaba volteada mostrando al presentador de cabeza.

Presentador: Amable auditorio, quisiéramos darles noticias verdaderas pero no podemos porque la imagen se encuentra temporalmente volteada, por lo tanto inventaremos contenidos que...

La atención que le ponía a la TV se interrumpió porque tocaron la puerta. Fui a abrir y me sorprendió que era Melissa. Tenía una caja vacía al lado suyo.

Melissa: Metete en la caja que nos vamos a Sudáfrica.
Lalo: ¿Ir a Sudáfrica? ¿Qué puede haber allá que no haya aquí?
Melissa: ¿Que qué hay en Sudáfrica? ¿¿NO SABES??
Lalo: ¿Negros y unos cuantos blancos racistas que acaban de abandonar el Apartheid?
Melissa: ¡NO! ¡Hay chocolate!
Lalo: OK, pero no quepo en la caja.
Melissa: Si cabes, mira... inténtalo.

Estando parado yo a un lado de la caja ésta me llegaba hasta las rodillas, pero metí mis pies dentro y me agaché. Sentí que la caja me comprimio y pude entrar de manera que solo mis hombros y mi cabeza estaban fuera de la caja. Sentí rápidamente un hormiguéo en las piernas y me salí.

Melissa: Bueno, entonces yo iré en la caja y tu me cargarás.
Lalo: Me parece bien.

Melissa entonces se metió dentro de la caja y yo la cerré y la cargué.

Lalo: ¿Qué hacemos ahora?
Melissa: Ir a robarle el Atos a Poul.
Lalo: Vamos con Poul, pues. Pero no voy a robarle su Atos, se lo voy a pedir prestado.
Melissa: Vas a ver que no te lo va a prestar.
Lalo: Si lo presta.

Cuando llegamos a la casa de Poul, me preguntó:

Poul: ¿Qué llevas en la caja?
Lalo: A Melissa.

Esperaba que la respuesta sorprendiera a Poul, pero actuó como si todo fuera normal.

Poul: Ah, no me extraña. Ya antes había metido a Viri en una botella.
Lalo: ¡Oh, vaya! Bueno, cambiando de tema... ¿me prestas tu Atos?
Poul: No, me lo tienes que robar. Las llaves están por ahí.

Dijo eso último señalando a una mesita. Dejé la caja que tenía a Melissa adentro sobre un sillón, tomé las llaves y me las eché al bolsillo. Volví por Melissa y antes de que pudiera agradecerle a Poul, él se acercó a donde estaba y me dijo:

Poul: ¿Así? De plano... ¿Me lo robas sin violencia?

De repete Melissa salió de la caja que tenía en mis brazos y le dio un puñetazo en la cara a Poul.

Melissa: Ahí está tu violencia, pinche Poul.
Lalo: ¿Eh, cabrón? Conque con violencia, ¿no?

Melissa volvió a entrar en la caja y nos dirigimos al Atos. La iba a poner en el asiento de atrás pero me dijo que mejor quería salirse un rato, así que dejó la caja en el asiento de atrás y se sentó en el del copiloto. Dimos la vuelta para salir al boulevard y nos dimos cuenta que se había convertido en una cascada.

Melissa: Saca los esquíes del carro.
Lalo: Hmm... ¿es una cascada de agua o de cemento?
Melissa: ¡Es de chocolate!
Lalo: ¿Por qué vamos a Sudáfrica si aquí hay mucho chocolate?

Nadie dijo nada más porque mientras caíamos al precipicio los dos reíamos sin control.

Estando despierto no hay futuro cierto

Deseos repentinos
llenan el ambiente;
no sabes si el norte
o el sur te convence.

Si giras al este
o viras al oeste;
mi sueño se aleja
sin quién lo proteja.

Parece imposible
el estar disponible;
razones anuales
de buenos modales.

Falsos juramentos
que no son engaños;
ideas incoherentes
con equivalentes.

Siempre son dos
y nunca son cuatro;
si intentan ser tres
seguro es fracaso.

Traición con iguales,
destino de ambos;
consuelo de tontos,
reunión de exiliados.

jueves, 6 de marzo de 2008

Las mentiras (II)

Mentiras que atruenan los oídos circundantes, que desgarran realidades, que niegan posibilidades. Mentiras que hacen más daño a quien las dice que a quien las escucha, pero aun así necesarias para la vida.

Mentiras que facilitan procesos, que resuelven malentendidos, que generan esperanza. Mentiras que quieren escupir una dulce verdad, una verdad que cada día que pasa no hace más que volverse de piedra.

Latidos emergentes de aflicción desbordada

Estoy alterado. Mi corazón late desesperado. Mis ojos están abiertos y ven retazos de sueños pasados. Escucho una voz que me dice: "Las cosas están bien como están, no trates de cambiarlas". Le respondo: "Pero... eso duele...". Por toda respuesta recibo: "¿Y no es así como tenían que ser las cosas?"... "No, no debe ser así"... "Por supuesto que sí"...

_No, no puede ser... sacrifiqué tanto por verla feliz.
_Y ahora por tu culpa se está destruyendo.
_¡Quiero que eso termine! ¿Qué puedo hacer?
_Sentarte a esperar. Si hicieras otra cosa solo acelerarás la muerte.
_¿Y si diera mi vida?
_Una salida muy cobarde al dolor, diría yo.
_No. No al mío, eso es seguro...
_Ah, te refieres a eso... Ya has dado tu vida, ¿no te das cuenta?
_¿Y por qué las cosas siguen así?
_No es cuestión de lo que hagas sino de lo que ella haga con lo que tiene ahora, ¿entiendes?
_No quiero verla sufrir...
_Pues lo hiciste mal desde el principio... nadie jamás cambiará eso.
_¿Es demasiado tarde?
_Ella aun tiene tiempo, si a eso te refieres. Ella aun puede liberarse si así lo deseara.
_¿Y qué hay de mi?
_Tu estarás preso y cada día verás menos luz. No diré nada más.

domingo, 2 de marzo de 2008

En los confines del mundo

No quiso hablar de mí, tampoco quiso hablar de tí. Tan sólo dijo que quería alejarse de todo, que se había fastidiado de la vida, que ya no le producía placer alguno el sonreír. Lentamente se dio la vuelta y caminó hacia la noche. Cada paso que daba representaba para ella una lacerante lucha entre sus principios y sus sentimientos, entre sus ilusiones y sus sueños, pero sobre todo, entre su realidad y mi mundo de ficción.